Si estás renovando la cocina o el lavadero, en esta página tienes las rebajas de Balay. Aquí casi todo es gran electrodoméstico: lavadoras, secadoras, frigoríficos combi, lavavajillas y placas de cocina. Son compras que se hacen pocas veces y que duran muchos años, así que merece la pena llegar con las medidas tomadas y las dudas resueltas. Abajo te explicamos qué mirar en cada tipo de aparato y por qué un porcentaje pequeño puede suponer un buen ahorro.
En gran electrodoméstico los porcentajes de rebaja suelen ser moderados, y eso no significa que no haya ahorro. Un diez por ciento sobre una lavadora de varios cientos de euros equivale a una cantidad que en una camiseta exigiría un descuento enorme. Por eso aquí conviene comparar en euros. Calcula también lo que pueda costarte la instalación, por ejemplo si hay que adaptar una toma de corriente o una salida de agua. Si piensas colocar la secadora sobre la lavadora, necesitarás un kit de unión, un accesorio que normalmente se compra por separado.
La inducción calienta directamente el recipiente, por eso es más rápida y aprovecha mejor la energía. A cambio solo funciona con menaje de base magnética: si un imán se pega al fondo de la sartén, sirve. La vitrocerámica admite cualquier recipiente y suele costar menos, pero tarda más en calentar y la superficie queda caliente un buen rato. Si pasas de una a otra, revisa la instalación eléctrica, porque una placa de inducción puede pedir más potencia contratada. Algunas placas de inducción tienen zonas que se unen para recipientes grandes o alargados, como una plancha de asar, algo que conviene mirar si cocinas mucho para varios.
Una lavadora-secadora junta dos aparatos en el hueco de uno, pero seca menos ropa de la que lava: en la ficha verás dos cifras, primero la de lavado y luego la de secado. Una secadora con bomba de calor gasta bastante menos energía que las de resistencia y no necesita salida de aire al exterior, aunque sus programas son más largos. Si tienes sitio para columna, lavadora y secadora por separado dan más capacidad y te dejan lavar y secar a la vez. Ten en cuenta que la secadora de bomba de calor recoge el agua de la ropa en un depósito que hay que vaciar, salvo que la conectes a un desagüe.
Un combi con tecnología No Frost no forma escarcha, así que te olvidas de descongelar. La altura es la otra gran decisión: la diferencia entre un modelo de 1,76 m y uno de más de dos metros se nota en capacidad, pero también en si cabe bajo un altillo. Deja unos centímetros libres alrededor para que disipe el calor, porque un frigorífico encajado a presión trabaja más y gasta más.
Las revoluciones de centrifugado indican cuánta agua saca la lavadora al final. Más revoluciones significan ropa menos húmeda y menos tiempo de secado, aunque las prendas delicadas se lavan mejor a menos vueltas. Los programas pensados para reducir arrugas ayudan si planchas poco, y los programas rápidos son útiles para cargas pequeñas y poco sucias, no para la colada de toda la semana. Si vives en un piso, fíjate también en el ruido del centrifugado, que la etiqueta energética indica en decibelios.
Porque los precios se ajustan poco. Aun así, sobre un aparato de varios cientos de euros, una rebaja pequeña supone bastante dinero.
Acerca un imán a la base. Si se queda pegado, el recipiente funciona en una placa de inducción.
Si tienes sitio para dos aparatos, la secadora aparte seca más ropa y gasta menos. La lavadora-secadora es la solución cuando solo cabe una máquina.
Que el aparato evita que se forme escarcha en el congelador, así que no hace falta descongelarlo a mano.
Sí. Más revoluciones sacan más agua y acortan el secado, aunque para prendas delicadas conviene un centrifugado más suave.
Balay es una marca de electrodomésticos con historia desde 1947. Su web la gestiona BSH Electrodomésticos y reúne sobre todo gran electrodoméstico: lavado, frío, lavavajillas y cocina.
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