Termos y botellas térmicas de acero con descuento en Ohgar, una tienda online de menaje para la cocina y el hogar. Parecen productos sencillos, pero no todos conservan igual el calor o el frío, y el tamaño adecuado cambia mucho según el uso: el café de media mañana, el agua del gimnasio o una bebida caliente para una excursión. Abajo tienes qué mirar en un termo antes de comprarlo, qué conviene meter dentro y cómo cuidarlo para que dure años.
Aunque se parezcan, están pensados para usos distintos. Una botella térmica tiene la boca estrecha y sirve para beber directamente, en la mochila, en el coche o en la oficina. Un termo de líquidos suele tener un tapón que permite servir en un vaso, y encaja mejor cuando vas a compartir o a repartir la bebida en varias tomas. Si quieres llevar sopa o comida, busca un termo de boca ancha para sólidos, que se limpia mejor y deja sacar el contenido con cuchara.
Lo que hace que un termo mantenga la temperatura es el espacio sin aire entre sus dos paredes de acero. Sin aire, el calor apenas pasa de dentro a fuera ni al revés. Una botella de acero de pared simple, en cambio, no aísla: si le echas agua fría, se forman gotas por fuera. Esa es una prueba rápida en casa. Un buen aislamiento también evita que la botella queme en la mano con una bebida caliente o que se empape la mochila con una fría. Además, el acero inoxidable apenas guarda sabores, algo que se agradece si un día llevas café y al siguiente agua.
Un termo pequeño, de algo más de un tercio de litro, es cómodo para un café o una infusión y cabe en cualquier bolso. Los de medio litro dan para una mañana, y los de un litro sirven para excursiones o para compartir. Ten en cuenta que un termo medio vacío pierde temperatura más rápido que uno lleno, porque hay más aire dentro. Por eso conviene elegir el tamaño que vas a llenar de verdad y no el más grande. Y si lo vas a llevar en el portabotellas de la bici o del coche, mide antes el diámetro del hueco.
Agua, café, té e infusiones son lo más agradecido. Evita cerrar bebidas con gas en un termo hermético, porque la presión puede hacer saltar el tapón al abrirlo. Los zumos ácidos y la leche dejan olor si no se lavan enseguida, y las bebidas con leche no deberían pasar muchas horas templadas. Si usas el termo para bebidas frías, añade hielo solo hasta donde permita cerrar sin forzar.
Lava el termo después de cada uso con agua caliente y un cepillo de botellas, que llega al fondo mejor que una esponja. Para quitar olores, un poco de bicarbonato con agua caliente suele bastar. Déjalo secar abierto para que no quede humedad dentro. Los tapones de madera son bonitos, pero no toleran el lavavajillas ni el remojo largo: lávalos a mano y sécalos bien. Consulta en la ficha si el cuerpo del termo admite lavavajillas, porque muchos no lo recomiendan.
La botella tiene la boca estrecha para beber directamente. El termo de líquidos suele permitir servir en un vaso y compartir.
Si tiene doble pared con vacío, no se forman gotas por fuera al echar agua fría. Con pared simple, sí.
No es buena idea en un termo hermético: la presión puede hacer saltar el tapón al abrirlo.
El que vayas a llenar. Un termo medio vacío pierde la temperatura antes que uno lleno.
El cuerpo con agua caliente y un cepillo de botellas. El tapón de madera, a mano y sin dejarlo en remojo.
Ohgar es una tienda online de menaje del hogar y de cocina. Vende táperes, botellas, termos y artículos para la mesa, y tiene un apartado para empresas.
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